Estima tres porciones de una receta a partir de tres etiquetas de ingredientes
Suma los nutrientes de una mezcla de forma trazable y distribúyelos según el peso real de las porciones, sin suponer que todos los cuencos son iguales.
El total de una receta parte de las cantidades añadidas, no del número de personas para las que se prepara. Primero suma el aporte estimado de nutrientes de cada ingrediente. Después comprueba si la mezcla terminada se repartió realmente en porciones iguales.
El artículo 31 del Reglamento de la UE sobre información alimentaria reconoce el cálculo a partir de los valores de los ingredientes como una base para los valores medios declarados. Esta hoja de cálculo de cocina es una estimación hipotética informal, no un método para certificar una etiqueta comercial.
Calcula las tres filas de ingredientes
Supongamos que una mezcla sin cocción lleva 150 g de A, 90 g de B y 60 g de C. Sus declaraciones ficticias de proteínas son, respectivamente, 4 g, 10 g y 5 g por 100 g.
- A aporta 4 × 150 ÷ 100 = 6 g de proteínas.
- B aporta 10 × 90 ÷ 100 = 9 g de proteínas.
- C aporta 5 × 60 ÷ 100 = 3 g de proteínas.
La mezcla pesa 300 g y contiene unos 18 g de proteínas. Si se conservan todos los ingredientes y se distribuyen uniformemente, su concentración calculada es de 6 g de proteínas por 100 g.
Distingue las raciones previstas de las porciones pesadas
Dividirla en tres porciones iguales de 100 g da 6 g de proteínas en cada una. Pero si los cuencos pesan realmente 80 g, 100 g y 120 g, las estimaciones son 4,8 g, 6 g y 7,2 g. Estas cantidades siguen sumando los 18 g de la receta.
Dividir simplemente entre tres ocultaría esa diferencia. Pesar las porciones permite asignar el aporte con más claridad, aunque sigue suponiendo que los ingredientes están mezclados de manera suficientemente uniforme.
Ten en cuenta los cambios antes de recalcular las porciones
Si añades una cobertura solo a un cuenco, calcúlala por separado y asigna su aporte a ese cuenco. Si incorporas un cuarto ingrediente a toda la mezcla, actualiza el peso total y el total de nutrientes antes de recalcular las porciones.
Este ejemplo sencillo no incluye pérdidas por cocción, líquido desechado ni residuos sin medir. En una receta cocinada, puede ser útil pesar el rendimiento final, pero ese dato no revela por sí solo los nutrientes que se pierden con lo desechado.
Guarda juntas las fuentes de las etiquetas, los pesos de los ingredientes, los supuestos de preparación y los pesos finales de las porciones. Una hoja reproducible debe permitir que otra persona reconstruya cada suma. No debería afirmar una cantidad precisa para una porción individual si no se midieron la mezcla o las sobras.